Amanence, el cielo colmado de estrellas se pierde tras un telón azul salpicado de lunares de algodón; el dia se despereza después de haber sido arrullado por rayos plateados de luna...
Mi ventana enmarca un paisaje de coladas tendidas en el silencio de la noche...
el viento está cansado, se niega a refrescar mi cara con una brisa ligera...
en el portal nº 21 una televisión grita historias de lo que hoy llaman actualidad...
tras la monotonía de mis pasos, pasos de otros, apresurados...
delante de mi vista perdida, un paso de peatones, un semáforo que nunca cambia de color, escaleras...
la interminable procesión de trenes de todas las mañanas, muecas corrientes que no expresan nada... gestos de malhumor, algún 'gracias' aislado, algún inesperado 'perdone', alguna sonrisa tímida dibujada en un rostro amable...
gente fumando, más escaleras, un pasillo, una llave que gira, la pantalla del ordenador, buenos dias rutina!
viernes, 18 de mayo de 2007
lunas de papel...
Destellos de esa luna de papel
se descuelgan hasta mi ventana
Reptan las sombras,
por el suelo, por la pared...
La atmósfera se congela
se cuela el frío entre las sábanas
Las estaciones de mi alma
dan la espalda al calendario...
Las manecillas de mi reloj siguen paradas...
se descuelgan hasta mi ventana
Reptan las sombras,
por el suelo, por la pared...
La atmósfera se congela
se cuela el frío entre las sábanas
Las estaciones de mi alma
dan la espalda al calendario...
Las manecillas de mi reloj siguen paradas...
lunes, 14 de mayo de 2007
nada habita en el silencio
Un hueco, vacío de sentido
Un agujero, lleno de ausencias
Una grieta, ensanchada por la soledad
Una herida, abierta mientras continúe la búsqueda
Golpes de martillo; gritos de tranvías
en la sien; se alejan
Te sientes pequeño, te borras,
las palabras vuelan en dirección contraria
Te ves, al final del dia,
habitando un solar de silencio
Te despiertas sumergido
en la angustia de la indiferencia
Los ojos autómatas eligen mirar atrás
porque los colores de las horas que vienen son frios
porque el pasado siempre es más cálido
porque las brasas del recuerdo aún calientan...
Un agujero, lleno de ausencias
Una grieta, ensanchada por la soledad
Una herida, abierta mientras continúe la búsqueda
Golpes de martillo; gritos de tranvías
en la sien; se alejan
Te sientes pequeño, te borras,
las palabras vuelan en dirección contraria
Te ves, al final del dia,
habitando un solar de silencio
Te despiertas sumergido
en la angustia de la indiferencia
Los ojos autómatas eligen mirar atrás
porque los colores de las horas que vienen son frios
porque el pasado siempre es más cálido
porque las brasas del recuerdo aún calientan...
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