Era sábado, era tarde, era un día como otro cualquiera…
Había salido, por que? porque no tenia nada mejor que hacer. Esperaba encontrar algún conocido con el que mantener una conversación superficial, esperaba mantener su cabeza ocupada unas horas, porque desde hacía algunos días sus pensamientos navegaban por tierras pantanosas y necesitaba encontrar un mar donde reinase la calma…
Estaba allí, sola, sentada en aquel rincón del bar (no encontró ningún conocido con quien compartir unos minutos…) No importaba, le gustaba observar los movimientos de la gente que la rodeaba, le gustaba imaginar las historias que escondían detrás de sus fachadas, le gustaba traducir las conversaciones de aquellos extraños que hablaban en un idioma que ella no entendía… así también mantenía su cabeza ocupada…
Era sábado, era tarde, acababa de salir de casa…
Había salido, por que? porque las paredes de su casa crujían y amenazaban con derrumbarse, porque no sabia como aquel cúmulo de nubes grises se había colado por su ventana, la tormenta estaba a punto de desatarse, había salido huyendo…
Estaba allí, apoyado en la esquina derecha de la barra, con una copa entre las manos, con la mirada perdida, fija en algún punto de aquel rincón…
No la había visto…
Bebió un trago de su copa, volvió a fijar la mirada en aquel punto y entonces... la vio, y... una sonrisa estúpida se dibujó en su cara…
martes, 29 de julio de 2008
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