Hubo un silencio, se detuvo el tiempo…
Vió como se acercaba a la puerta seguida de cerca por su maleta,
Y… no dijo nada, las disculpas quedaron ancladas en su garganta…
Ella escondió las lágrimas que resbalaban por su cara,
Él reprimió las suyas porque nunca lloraba…
Se escuchó un portazo, le invadió el miedo…
Tembló mientras ella bajaba las escaleras,
Se derrumbó al comprender que ella se marchaba…
Y esperó convencido de que todo aquello era un mal sueño,
Pero el sol no le despertó aquella mañana…
viernes 27 de marzo de 2009
viernes 23 de enero de 2009
Contando los segundos
Abrió los ojos y comprobó que ya no era Cenicienta…
Corrió al jardín y sólo vio calabazas amontonadas en el porche,
Subió al desván y no encontró el agujero por donde
solían aparecer sus amiguitos los ratones,
Bajó las escaleras y tropezó con sus hermanastras
repartiéndose las lentejuelas de su vestido de noche,
Se dejó caer sobre la cama, se tapó fuerte los oídos y
hundió su cara en la almohada para esconder sus lágrimas…
Un minuto, diez, y pasó una hora o cien (nunca lo supo)
Sólo el príncipe contó los segundos que pasaron
Desde que la vio huir escuchando la melodía
de las campanadas de media noche….
Sólo el príncipe contó los segundos que invirtió en encontrarla,
que estuvieron separados…
Sólo el príncipe contó los latidos de su corazón
cuando volvió a abrazarla…
Corrió al jardín y sólo vio calabazas amontonadas en el porche,
Subió al desván y no encontró el agujero por donde
solían aparecer sus amiguitos los ratones,
Bajó las escaleras y tropezó con sus hermanastras
repartiéndose las lentejuelas de su vestido de noche,
Se dejó caer sobre la cama, se tapó fuerte los oídos y
hundió su cara en la almohada para esconder sus lágrimas…
Un minuto, diez, y pasó una hora o cien (nunca lo supo)
Sólo el príncipe contó los segundos que pasaron
Desde que la vio huir escuchando la melodía
de las campanadas de media noche….
Sólo el príncipe contó los segundos que invirtió en encontrarla,
que estuvieron separados…
Sólo el príncipe contó los latidos de su corazón
cuando volvió a abrazarla…
martes 13 de enero de 2009
Aquella ciudad, aquella foto...
Aquella ciudad era para ella
Una cárcel de palabras mudas,
Un desguace de cicatrices descosidas,
Un pantano de lágrimas contenidas,
Un cementerio de recuerdos olvidados…
Aquella casa era para ella
Un laberinto de tristeza,
Un altar de deseos pulverizados,
El escenario de la melancolía,
El museo de sus sueños rotos…
Y sólo cuando miraba aquella foto
SENTÍA
Que los susurros del mar se colaban
Por las rendijas de las persianas
Y arrastraban lejos la tristeza
Hacia aquel horizonte donde
Parecían crecer las semillas de los sueños…
Una cárcel de palabras mudas,
Un desguace de cicatrices descosidas,
Un pantano de lágrimas contenidas,
Un cementerio de recuerdos olvidados…
Aquella casa era para ella
Un laberinto de tristeza,
Un altar de deseos pulverizados,
El escenario de la melancolía,
El museo de sus sueños rotos…
Y sólo cuando miraba aquella foto
SENTÍA
Que los susurros del mar se colaban
Por las rendijas de las persianas
Y arrastraban lejos la tristeza
Hacia aquel horizonte donde
Parecían crecer las semillas de los sueños…
los enigmas de la desgana
Se descuelgan los enigmas de la desgana,
Se balancean las agujas de la nostalgia,
Se esfuman las copas de los sueños…
Y yo sigo soñando,
Tejiendo una bufanda de deseos,
Esquivando las puñaladas de la memoria,
Reconstruyendo los puzzles de las ganas…
Se balancean las agujas de la nostalgia,
Se esfuman las copas de los sueños…
Y yo sigo soñando,
Tejiendo una bufanda de deseos,
Esquivando las puñaladas de la memoria,
Reconstruyendo los puzzles de las ganas…
viernes 19 de diciembre de 2008
El telón de la memoria
Permaneció sentada en aquel banco del parque,
Inmóvil,
Respirando el silencio del otoño…
Un segundo,
Una hoja marchita arranca su vuelo
Decidida a reencontrarse con su reflejo
Un minuto,
Miles de hojas bailando un bals
De la mano del viento
Una hora,
Hojas secas que tiritan
Cansadas de combatir el misterio del tiempo
Pasa la tarde,
Pasa una vida entera…
Y cansada de ver desfilar el ejército de sus recuerdos
Apretó el gatillo cerrando definitivamente el telón de su memoria…
Inmóvil,
Respirando el silencio del otoño…
Un segundo,
Una hoja marchita arranca su vuelo
Decidida a reencontrarse con su reflejo
Un minuto,
Miles de hojas bailando un bals
De la mano del viento
Una hora,
Hojas secas que tiritan
Cansadas de combatir el misterio del tiempo
Pasa la tarde,
Pasa una vida entera…
Y cansada de ver desfilar el ejército de sus recuerdos
Apretó el gatillo cerrando definitivamente el telón de su memoria…
viernes 3 de octubre de 2008
Se rompió la burbuja de cristal donde habitaba,
su principe azul nunca llegó a rescatarla,
(a falta de brújula mágica que lo guiara
se perdió en el bosque antes de encontrarla)
y la princesa murió envenenada por el aire que respiraba...
su principe azul nunca llegó a rescatarla,
(a falta de brújula mágica que lo guiara
se perdió en el bosque antes de encontrarla)
y la princesa murió envenenada por el aire que respiraba...
martes 29 de julio de 2008
Era tarde ...
Era sábado, era tarde, era un día como otro cualquiera…
Había salido, por que? porque no tenia nada mejor que hacer. Esperaba encontrar algún conocido con el que mantener una conversación superficial, esperaba mantener su cabeza ocupada unas horas, porque desde hacía algunos días sus pensamientos navegaban por tierras pantanosas y necesitaba encontrar un mar donde reinase la calma…
Estaba allí, sola, sentada en aquel rincón del bar (no encontró ningún conocido con quien compartir unos minutos…) No importaba, le gustaba observar los movimientos de la gente que la rodeaba, le gustaba imaginar las historias que escondían detrás de sus fachadas, le gustaba traducir las conversaciones de aquellos extraños que hablaban en un idioma que ella no entendía… así también mantenía su cabeza ocupada…
Era sábado, era tarde, acababa de salir de casa…
Había salido, por que? porque las paredes de su casa crujían y amenazaban con derrumbarse, porque no sabia como aquel cúmulo de nubes grises se había colado por su ventana, la tormenta estaba a punto de desatarse, había salido huyendo…
Estaba allí, apoyado en la esquina derecha de la barra, con una copa entre las manos, con la mirada perdida, fija en algún punto de aquel rincón…
No la había visto…
Bebió un trago de su copa, volvió a fijar la mirada en aquel punto y entonces... la vio, y... una sonrisa estúpida se dibujó en su cara…
Había salido, por que? porque no tenia nada mejor que hacer. Esperaba encontrar algún conocido con el que mantener una conversación superficial, esperaba mantener su cabeza ocupada unas horas, porque desde hacía algunos días sus pensamientos navegaban por tierras pantanosas y necesitaba encontrar un mar donde reinase la calma…
Estaba allí, sola, sentada en aquel rincón del bar (no encontró ningún conocido con quien compartir unos minutos…) No importaba, le gustaba observar los movimientos de la gente que la rodeaba, le gustaba imaginar las historias que escondían detrás de sus fachadas, le gustaba traducir las conversaciones de aquellos extraños que hablaban en un idioma que ella no entendía… así también mantenía su cabeza ocupada…
Era sábado, era tarde, acababa de salir de casa…
Había salido, por que? porque las paredes de su casa crujían y amenazaban con derrumbarse, porque no sabia como aquel cúmulo de nubes grises se había colado por su ventana, la tormenta estaba a punto de desatarse, había salido huyendo…
Estaba allí, apoyado en la esquina derecha de la barra, con una copa entre las manos, con la mirada perdida, fija en algún punto de aquel rincón…
No la había visto…
Bebió un trago de su copa, volvió a fijar la mirada en aquel punto y entonces... la vio, y... una sonrisa estúpida se dibujó en su cara…
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