Permaneció sentada en aquel banco del parque,
Inmóvil,
Respirando el silencio del otoño…
Un segundo,
Una hoja marchita arranca su vuelo
Decidida a reencontrarse con su reflejo
Un minuto,
Miles de hojas bailando un bals
De la mano del viento
Una hora,
Hojas secas que tiritan
Cansadas de combatir el misterio del tiempo
Pasa la tarde,
Pasa una vida entera…
Y cansada de ver desfilar el ejército de sus recuerdos
Apretó el gatillo cerrando definitivamente el telón de su memoria…
viernes, 19 de diciembre de 2008
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