Hubo un silencio, se detuvo el tiempo…
Vió como se acercaba a la puerta seguida de cerca por su maleta,
Y… no dijo nada, las disculpas quedaron ancladas en su garganta…
Ella escondió las lágrimas que resbalaban por su cara,
Él reprimió las suyas porque nunca lloraba…
Se escuchó un portazo, le invadió el miedo…
Tembló mientras ella bajaba las escaleras,
Se derrumbó al comprender que ella se marchaba…
Y esperó convencido de que todo aquello era un mal sueño,
Pero el sol no le despertó aquella mañana…
viernes, 27 de marzo de 2009
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