viernes, 23 de enero de 2009

Contando los segundos

Abrió los ojos y comprobó que ya no era Cenicienta…
Corrió al jardín y sólo vio calabazas amontonadas en el porche,
Subió al desván y no encontró el agujero por donde
solían aparecer sus amiguitos los ratones,
Bajó las escaleras y tropezó con sus hermanastras
repartiéndose las lentejuelas de su vestido de noche,
Se dejó caer sobre la cama, se tapó fuerte los oídos y
hundió su cara en la almohada para esconder sus lágrimas…

Un minuto, diez, y pasó una hora o cien (nunca lo supo)

Sólo el príncipe contó los segundos que pasaron
Desde que la vio huir escuchando la melodía
de las campanadas de media noche….
Sólo el príncipe contó los segundos que invirtió en encontrarla,
que estuvieron separados…
Sólo el príncipe contó los latidos de su corazón
cuando volvió a abrazarla…

2 comentarios:

Anónimo dijo...

y a veces no nos damos cuenta de que hay alguien pendiente de cada segundo mientras nosotros los dejamos escapar...
ains... cenicienta...
besitos y gracias por la visita!

Lucas dijo...

Me encanta saber que la libreta te sigue acompañando... Tus historias siguen despertando sonidos, aunque ultimamente el tiempo se me escapa de las manos y no consigo grabar y trarte los sonidos a ti. Quizas un día haya que coger la guitarra y aparcar de nuevo en algun parque de Madrid. Quizas...